
Ferrari ha sido el equipo que más ha mejorado durante esta temporada en la Fórmula 1, pero ni aún así les ha servido para situarse en posición de ganar carreras. La polémica con los difusores y el empeño en desarrollar el KERS han hecho a los de rojo perder la privilegiada posición que han tenido durante los últimos años. Lo mismo les ha sucedido a McLaren y
BMW, segundo y tercero respectivamente en 2008. El resto de equipos descartaron el KERS por su alto coste, centrándose en el desarrollo aerodinámico de los monoplazas. Y los resultados de Brawn y Red Bull (especialmente de estos últimos, que comenzaron el año con un difusor estándar) dan la razón a los “anti-KERS”. Tener cuarenta kilos de lastre para repartir por el coche, en vez de tenerlos anclados en forma de baterías, se ha mostrado como un punto clave.