
La comunicación tuvo problemas que se aunaron a una lluvia intensa para armar una combinación inusitada que permitió a Scott Dixon ganar las 200 millas de Nashville.
Tras recibir la instrucción de seguir al líder la carrera, el brasileño Tony Kanaan, el neozelandés Dixon permaneció el sábado en cambio en la pista del circuito de Nashville y se colocó en la punta durante la vuelta número 149. Administró el combustible hasta que la lluvia puso fin a la carrera de las 200 millas de Nashville cuando restaban 29 vueltas, y así conquistó su tercera victoria consecutiva en ese escenario y su cuarta en la temporada.